Findrisc: ocho preguntas para conocer mi riesgo de padecer diabetes tipo 2

En la mayor parte de los casos cada persona tiene la posibilidad de deshacerse del riesgo de padecer diabetes de tipo 2, o cuanto menos de retrasar de forma importante su debut.

Existen cuestiones candentes que nos ayudan a centrar ese riesgo con el fin de estar prevenidos y de poder afrontarlo con las mejores estrategias de estilo de vida incluida una adecuada alimentación.

La diabetes de tipo 2 es una patología en la que los estilos de vida tienen mucho que decir. En cualquier caso siempre habrá que tener presente que también intervienen factores que no se pueden modificar, como lo son por ejemplo, el género, la edad o la predisposición genética… Pero al mismo tiempo existen muchos otros condicionantes que sí que son modificables y que pueden disminuir de forma destacada el riesgo de padecer esta importante enfermedad metabólica que amenaza con convertirse, si no lo ha hecho ya, en una de las principales epidemias del siglo XXI. Dicho brevemente, entre 7 y 8 de cada 10 casos de diabetes tipo 2 se podrían evitar si se siguieran unos adecuados estilos de vida, entre los que destacan una alimentación saludable y la adecuada práctica de actividad física. Y es que, para que te hagas una idea, según la Federación Internacional de Diabetes (IDF) se estima que en 2014 había 387 millones de personas en el mundo con diabetes, y que las previsiones para 2035 son que el planeta acoja a 592 millones de pacientes con esta enfermedad. Las principales causas para este espectacular incremento, sabiendo además que un siglo atrás esta condición médica era considerada poco menos que una rareza, se han centrado principalmente en señalar tanto al deterioro de la dieta (cuantitativa y cualitativamente hablando) como a la dramática disminución de la actividad física, una característica destacada de las sociedades del primer mundo

Tal y como se puede apreciar por lo antedicho, tenemos mucho margen para la maniobra en el tema de la diabetes antes de que esta aparezca. Así, podemos tener de antemano una idea de cuál es nuestro riesgo de padecer diabetes 2 a partir de una serie de herramientas sencillas que ponen a nuestro alcance algunas de las sociedades científicas más prestigiosas en este terreno. Tal es el caso de este mini cuestionario que se puede descargar aquí y que ya ha sido validado y utilizado sobre el terreno de forma sistemática para evaluar el riesgo de la población de padecer diabetes 2 en un futuro próximo. El poseer un resultado más o menos tangible en la mano nos servirá para implementar medidas terapéuticas y preventivas. Ejemplo de esto que te cuento lo encontramos en Finlandia, un país pionero a la hora de establecer el Programa de Desarrollo para la Prevención y Atención de la Diabetes (DEHKO).

Obtener una lectura válida, sobre el papel, del riesgo de padecer diabetes tipo 2 en los próximos 10 años es tan fácil como contestar esas 8 preguntas relativamente simples, sumar el número de puntos correspondiente a nuestra respuesta y leer el resultado en virtud de la puntuación.

El cuestionario del que te hablo aborda 8 cuestiones clave que determinarán en mayor o menor medida el riesgo, veámoslas una a una:

1. La edad

Uno de esos elementos que no son modificables ya que tenemos la edad que tenemos y no podemos hacer nada para cambiarla. Esta variable es importante si tenemos en cuenta que hasta no hace demasiado tiempo la diabetes de tipo 2 era coloquialmente conocida como “la diabetes del adulto” en clara distinción a esa otra diabetes, la de tipo 1, con una marcada componente genética. En realidad este nomenclatura (“diabetes del adulto”) ha caído en desuso al contrastarse desde hace unas pocas décadas que tanto una
significativa fracción de la población infantil como juvenil ya reúne una serie de marcadores metabólicos asociados a la diabetes, es decir, esta patología ya no es patrimonio único “del adulto”. Las causas, tal y como puedes imaginar, redundan en ser conscientes que aquellos hábitos de vida particularmente desequilibrados en relación con la mala calidad de la dieta y la escasa actividad física son capaces de hacer mella en los metabolismos más “vírgenes” y repercutir en poco tiempo en forma de insulinresistencia y diabetes… algo a lo que, como digo, solo se llegaba anteriormente tras una exposición más prolongada a esos malos hábitos. Digamos que, de alguna forma, se ha acelerado el proceso y lo que antes solo ocurría de forma típica en la población adulta, ahora se refleja en edades más tempranas. En cualquier caso, la edad sigue siendo un elemento clave para el debut de la diabetes de tipo 2 a más edad, más riesgo; y de ahí su presencia en el cuestionario.

2. El peso

La segunda pregunta incide sobre el peso del individuo y para ello utiliza una de las herramientas más comunes, el Índice de Masa Corporal (o IMC) para poner en relación la estatura con el peso. El número obtenido, propiamente el índice, está ordenado en una escala que sugiere la situación del paciente clasificando en bajo-peso, normo-peso, sobrepeso u obesidad (puedes encontrar más aclaraciones sobre el origen, uso y lecturas del IMC en este enlace). Sea como fuere el exceso de peso entendido este como la acumulación excesiva de grasa, está íntimamente relacionado con el síndrome metabólico, un grupo de cinco factores de riesgo (hipertensión arterial, glucosa alta en la sangre, niveles elevados de triglicéridos, bajos niveles de HDL o colesterol “bueno” y exceso de grasa abdominal) que como se puede intuir a simple vista está íntimamente relacionado con el riesgo de padecer diabetes de tipo 2

3. Factores del síndrome metabólico: ¿perímetro de la cintura?

En la tercera pregunta se vuelve a traer a colación uno de esos factores del llamado síndrome metabólico (en ocasiones denominado como síndrome X), en este caso el perímetro de la cintura ya que se considera que a mayor perímetro, mayor probabilidad de tener un exceso de grasa abdominal, otro de los factores predisponentes para la diabetes de tipo 2. Esta variable esta dividida por géneros ya que por su diferente constitución física los hombres y las mujeres tienen diferentes puntos de corte a la hora de clasificar su perímetro abdominal y por tanto la cantidad de grasa en esta región anatómica. A mayor perímetro, mayor cantidad de grasa central y por tanto mayor probabilidad de diabetes de tipo 2

Actividad física4. ¿Actividad física?

La cuarta cuestión se centra en el patrón de actividad física. Tenemos bastante bien contrastado que las personas con niveles de actividad física considerados como sedentarios tienen una peor gestión metabólica del nivel de glucosa en sangre, así como del de insulina. De esta forma se entiende la importancia de esta cuestión: a más sedentarismo peor pronóstico cara a la diabetes de tipo 2 y por tanto peor “puntuación” en el cuestionario.

5. ¿Malos hábitos alimenticios?

En la quinta pregunta sale a relucir la cuestión dietética, centrada de forma única en el consumo de alimentos de origen vegetal fresco (frutas y verduras). Este tipo de alimentos presentes en la dieta de forma habitual ofrecen dos beneficios: por un lado implican una mejor gestión de todos los nutrientes presentes en la dieta, en especial de los hidratos de carbono (al tiempo de presentar un interesante perfil nutricional rico en sustancias de carácter antioxidante, vitaminas, minerales y fibra); y por el otro su mera presencia implica una mayor probabilidad de desplazar a otros alimentos menos recomendables. Es decir, si se come lo adecuado de frutas y verduras, hay menos probabilidad de consumir alimentos menos recomendados, o directamente perjudiciales en forma de productos procesados, ricos en azúcares, grasas poco recomendables, etcétera. Tal y como te puedes imaginar, a menor frecuencia de alimentos vegetales frescos en tu dieta, peor nota y por ende, mayor riesgo de diabetes de tipo 2.

6. ¿Medicación?

La pregunta número seis nos inquiere sobre si se está tomando medicación para la hipertensión arterial, la razón la podemos encontrar sabiendo que ambas circunstancias (diabetes e hipertensión) suelen asociarse habitualmente y que esta relación no se puede explicar a partir del azar ya que para ambas enfermedades existen mecanismos comunes. De hecho, se estima que del 40 al 60% de las personas que padecen diabetes sufren al mismo tiempo hipertensión. Además, si te das cuenta, la hipertensión es uno de esos ítems candentes incluidos en el síndrome metabólico. Así que, si se padece hipertensión, mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, con el añadido de que la hipertensión empeora el cuadro de la diabetes en especial sobre el sistema cardiovascular, de forma que en las personas con ambas patologías se ha contrastado una mayor prevalencia de infartos de miocardio, insuficiencia renal, accidentes cerebro vasculares (trombosis), etcétera.

7. ¿Episodios previos de hiperglucemia: prediabetes o diabetes gestacional?

A continuación, en la séptima pregunta, se pone en valor el hecho de que ya haya habido con anterioridad algún episodio de hiperglucemia, aunque sea puntual o pasajero, como síntoma predictivo de una posible diabetes. Este apartado toma especial relevancia en el caso de las mujeres que han estado embarazadas, para contrastar si durante este periodo sufrieron de diabetes gestacional, un parámetro que suele estar presente en todos los protocolos durante el embarazo. Está bastante bien contrastado que las mujeres con diabetes gestacional tienen una mayor probabilidad de desarrollar diabetes de tipo 2. Embarazos a parte, los varones también pueden haber tenido algún “aviso” de glucemias más o menos altas y de ahí esta cuestión. Como resulta lógico pensar, ante episodios de hiperglucemias puntuales o periódicas, mayor riesgo de desembocar en una diabetes tipo 2 en el futuro.

8. ¿Predisposición genética?

Por último, en la pregunta número ocho se pretende indagar de forma muy somera en la predisposición genética, preguntando por los antecedentes familiares de diabetes. También en buena lógica a mayor proximidad con familiares sanguíneos con diabetes de tipo 2, mayor será la probabilidad de padecerla en el futuro.

Con independencia del resultado obtenido (recuerda, en este enlace) y con el fin de concretar de forma más precisa el riesgo de diabetes 2, centrándose para ello en las cuestiones genéticas, existen pruebas de laboratorio de evaluación del riesgo y tratamiento, basadas en la genómica y personalización de la medicina que, a partir de sencillos test, centran sus resultados en la predisposición genética para padecer diabetes de tipo 2 (un aspecto que los cuestionarios solo pueden tratar superficialmente ). Se trata en concreto de proyectos de prevención de la diabetes de Patia, como Diabetes Prevent, que están avalados por un comité científico con larga trayectoria y amplia experiencia en el campo de la prevención y tratamiento de la diabetes.

Una vez que tenemos la cuestión más centrada y con el fin de acercar a los usuarios la mejor información disponible en materia de alimentación, en las próximas entregas de este blog iremos haciendo un exhaustivo repaso a las recomendaciones y aspectos dietéticos más relevantes en este sentido. La importancia del peso corporal, la estructura general de la dieta, los hábitos saludables, la planificación de las distintas ingestas, el abordaje de acontecimientos especiales… serán los temas que harán de hilo conductor para los distintos artículos. A modo de adelanto baste mencionar que estas recomendaciones estarán centradas en el uso diario y adecuado de alimentos vegetales frescos (verduras, hortalizas, frutas…), naturalmente ricos en fibra (alimentos elaborados con cereales integrales, legumbres, frutos secos…) y aquellos que sean una fuente de proteínas saludables (huevos, carnes magras, pescados…). Al mismo tiempo, ese patrón alimentario saludable estará caracterizado por una mínima inclusión de alimentos procesados, ricos en azúcares añadidos y almidones refinados.

Te espero en este rincón para averiguar periódicamente sobre cómo alejar el peligro de la diabetes tipo 2 teniendo siempre bien presente que, lo que es bueno para ti es bueno también contra la diabetes y otras enfermedades metabólicas.

Por Juan Revenga, dietista-nutricionista. http://juanrevenga.com

(foto: Gonzalo Bullón)

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Juan Revenga
Me formé como Dietista-Nutricionista y Biólogo en la Universidad de Navarra. Ejerzo la profesión de Dietista-Nutricionista como consultor, una actividad con la que me encuentro plenamente identificado y que practico en virtud de la evidencia científica más actual. Compagino mi trabajo en la Universidad San Jorge como profesor en la Facultad de CC. de la Salud, con labores de divulgación en materia de nutrición, alimentación y salud en distintos medios de comunicación. Soy miembro de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN), formo parte tanto de su Comité Científico como de su Comité Técnico Asesor y he sido presidente y fundador del Colegio Profesional de D-N de Aragón (CPDNA). Soy un activo usuario de las redes sociales y si quieres me puedes seguir en twitter (@juan_revenga) o en Facebook.