El zumo concentra mayor cantidad de azúcar que la fruta

 A pesar de la presión que ejerce la industria con su marketing, no se recomienda el consumo cotidiano o frecuente de zumos de fruta, ni aunque sea casero. Y mucho menos si es la diabetes lo que está en el radar

La imagen tradicional de un zumo de fruta no puede ser más complaciente y maravillosa. De un tiempo a esta parte se nos ha vendido como si fuese un elixir, ya no de la eterna juventud, pero sí de una mejor salud. Sin embargo, con los datos en la mano, teniendo en cuenta lo que sucede realmente con su consumo – y dejando al margen aquellas teorías más o menos complacientes- la inclusión de los zumos en la dieta de forma habitual, está asociado a un peor pronóstico de salud. Al menos así lo advierten desde las más prestigiosas e implicadas instituciones sanitarias.

zumo diabetes frutaAntes de seguir es preciso aclarar que efectivamente se trata de un azúcar que proviene de la fruta sí, y que el problema radica en la cantidad, no en el origen. La razón es la importante cantidad de azúcar que se concreta en una única ración de zumo. Así, en una ración de zumo hay tanto azúcar como el que se encuentra en tres raciones de fruta (de la que se come), y da igual que el zumo sea casero o comercial. De esta forma al poner tres raciones de fruta en forma de zumo, ponemos todo ese azúcar en un único vaso. De hecho, igual te sorprendería saber que en un vaso de zumo hay tanto o incluso más azúcar que aquel que contendría un mismo vaso de cualquier refresco al uso, pongamos por ejemplo, de cola.

Tal y como se puede comprobar, eso es mucho azúcar, sobre todo si lo comparamos con el que incluiríamos al consumir fruta. Pero el problema es con frecuencia aún mayor. Y es que precisamente gracias a la ‘excelente’ imagen de la que gozan los zumos, es probable que no sintamos mayor reparo en repetir, y en vez de tomar una única ración de zumo, que incluye -recordemos- el azúcar de 3 raciones de fruta, tomemos más raciones de zumo, 2 o incluso 3, que a su vez nos harían incorporar el azúcar contenido en 6 y 9 raciones de fruta respectivamente. Y como digo, el principal inconveniente que encontramos para cambiar esta circunstancia es que, gracias a la imagen que proyectan los zumos, realizamos estas elecciones con una especial indulgencia, o incluso convencimiento, al respecto de lo beneficioso que tiene su consumo sobre la salud.

La inclusión de zumos tampoco sale bien parada en las recomendaciones

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