365 días para caminar

Caminar cada día. Activarnos y movernos más. Es un objetivo que deberíamos conseguir por nuestro bienestar y nuestra salud. Subir las escaleras, pasear por las tardes, ir caminando al colegio, hacer pequeñas pausas en el trabajo y levantarnos cada cierto tiempo… Movernos todo lo que podamos nos acerca a conseguir una mejor salud y calidad de vida.

Encontrar un momento para una actividad física moderada tan sencilla y tan importante como caminar es vital para prevenir la obesidad y la diabetes tipo 2. Nuestro estilo de vida sedentario y la alimentación no saludable – cada vez consumimos más alimentos procesados, bebidas azucaradas y menos fruta y verdura – perjudican nuestra salud y nos ponen en riesgo a la obesidad y la diabetes tipo 2.

Un paseo diario es muy recomendable para cuidar nuestra salud, especialmente si tenemos predisposición genética a la obesidad y la diabetes tipo 2.

Por tu salud, camina cada día

Cuando hablamos de actividad física diaria nos referimos a encontrar esos hábitos que podemos cambiar en nuestra rutina para movernos más y ser más activos. ¿Podemos caminar media hora al día? ¿Qué tal si subimos las escaleras en lugar de coger el ascensor? Hacer cortos desplazamientos caminando o en bici o pequeños gestos como subir las escaleras marcan la diferencia entre una vida sedentaria y un estilo de vida activo y saludable.

Buscar ese ratito cada día para movernos y dar un paseo es fundamental para cuidar nuestra salud y protegernos frente a muchas enfermedades. (En este post te contamos los numerosos beneficios de caminar para tu salud). Además, la actividad física ayuda a controlar la glucemia, por lo que caminar cada día es fundamental para prevenir la diabetes tipo 2 en personas y evitar sus complicaciones en las personas que han desarrollado esta patología.