Cocinar más para comer mejor

Cada vez cocinamos menos. La progresiva pérdida de habilidades culinarias ha empeorado la calidad de nuestra dieta y ha aumentado las cifras de obesidad de la población. Se ha demostrado que cocinar es una herramienta clave para mejorar los hábitos dietéticos y con ellos el pronóstico de salud.

A pesar de ser esta una cuestión “de moda” (basta echar un vistazo a la parrilla televisiva y tener en cuenta la profusión de programas en los que la cocina es el hilo conductor) cada vez lo hacemos menos y peor. Hemos trasladado la actividad culinaria de los fogones a las pantallas de plasma para ver como otras personas llevan a cabo elaboradas recetas con deconstrucciones de platos tradicionales, ‘esferificaciones’ con nitrógeno líquido y alambicadas presentaciones, mientras nosotros, los telespectadores, no sabemos (o no queremos) hacer un huevo pasado por agua. Y claro, como no lo hacemos tampoco lo comemos y en su lugar terminamos haciendo otras elecciones alimentarias que por lo general están más alejadas de la conveniencia dietética, normalmente en forma de productos procesados y precocinados, que en líneas generales reúnen un peor perfil nutricional.

Quienes más cocinan tienen mejores hábitos alimentarios

cocinar vida saludableCierto es que no sería justo apuntar con el dedo acusador a una sola causa para explicar nuestros actuales problemas derivados de un mal patrón dietético, pero desde luego nuestro alejamiento de la cocina tiene todos los números para constituirse en uno de los protagonistas entre la miríada de razones.

En realidad no sabemos si hay una relación de causa y efecto entre el tiempo dedicado a la cocina y un determinado perfil dietético; no obstante lo que sí se sabe de forma bastante clara en base a múltiples observaciones es que quienes más cocinan tienen mejores hábitos alimentarios. Por ejemplo, este estudio (El papel de las habilidades culinarias en la elección de alimentos) puso de relieve algunas interesantes relaciones:

  • Tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres, los que más cocinaban eran los que al mismo tiempo hacían una mayor incorporación en sus dietas de verduras y hortalizas,
  • Entre las mujeres que más tiempo dedicaban a la cocina se observaba un mayor interés y preocupación por las cuestiones de salud, al tiempo que entre ellas había un menor consumo de bebidas azucaradas,
  • En el caso de los hombres, los