¿Qué es la diabetes gestacional?

1 de cada 10 mujeres embarazadas sufre diabetes gestacional.

Haber padecido este tipo de diabetes aumenta de un 30% a un 70% las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo. Normalmente este tipo de diabetes no presenta ningún síntoma, por eso a todas las mujeres embarazadas se les realiza el Test de O’Sullivan (“la prueba del azúcar”) entre la semana 24 y la 28 de embarazo, para identificar su riesgo a padecer diabetes gestacional.

En caso de que la prueba salga positiva, se realiza una segunda prueba, el test de tolerancia a la glucosa (TTOG) o curva de glucosa. Un diagnóstico que no significa que padecieran la enfermedad previamente al embarazo o que la vayan a padecer con posterioridad al parto.

Si dos o más valores aparecen igual o superiores a los valores límite, se considera que la mujer padece diabetes gestacional, que debe controlarse y tratarse. Dependiendo de los valores de la prueba, el médico indicará un tratamiento con dieta y medicación oral o con dieta e insulina.

La diabetes gestacional se inicia cuando el cuerpo el cuerpo de la mujer embarazada no puede producir o utilizar toda la insulina que necesita para el embarazo.

Esta falta de insulina provoca que la glucosa no pueda convertirse en energía para las células. La glucosa se acumula en la sangre provocando una hiperglucemia, el aumento de los niveles de glucosa en la sangre.

Una diabetes gestacional no tratada o controlada puede dañar al bebé.

El páncreas de una mujer embarazada con diabetes gestacional hace un sobreesfuerzo para producir insulina, pero no baja el nivel de glucosa en la sangre. La insulina no cruza la placenta, pero sí la glucosa y otros nutrientes, lo que provoca que el bebé tenga un alto nivel de glucosa. El páncreas del bebé produce más insulina para eliminar la glucosa en la sangre y el bebé recibe más energía de la que necesita para su desarrollo. Esta energía adicional se almacena como grasa.

De esta manera el bebé nace con un peso por encima de lo normal. Estos bebés pueden nacer con un peso mayor de 4 kilos y presentar también problemas en el desarrollo de los pulmones, dificultad respiratoria e hipoglucemia (niveles bajos de azúcar). Además corren un mayor riesgo de ser obesos durante su niñez y padecer diabetes tipo 2 de adultos.

La diabetes gestacional afecta a la madre al final del embarazo, cuando el cuerpo del bebé está ya formado y mientras el bebé está creciendo. Por eso este tipo de diabetes no afecta al bebé como en los casos en los que la madre padece la enfermedad de la diabetes antes de quedar embarazada.