Obesidad y diabetes

La diabetes tipo 2 está muy ligada al sobrepeso y la obesidad.
El mantenimiento de un peso corporal estable y adecuado es un factor clave para evitar o retrasar el desarrollo de la diabetes.

Controlar el exceso de peso localizado en la zona abdominal es especialmente importante ya que puede incrementar la probabilidad de padecer en un futuro enfermedades como la diabetes y otras muchas alteraciones metabólicas.

Cuando una persona tiene sobrepeso u obesidad su cuerpo necesita más insulina para llevar la glucosa a las células que forman su tejido adiposo. La obesidad puede generar también resistencia a la insulina, fenómeno por el cual las células no responden a la insulina y la glucosa no puede entrar en ellas.

Lo que comes se convierte en energía para el cuerpo. Los carbohidratos o azúcares contenidos en los alimentos pasan al torrente sanguíneo y causan un incremento de los niveles de glucosa en la sangre. Cuando el nivel de glucosa en sangre es alto el páncreas libera insulina. La insulina es una hormona que permite disponer a las células del aporte necesario de glucosa para los procesos de síntesis de energía. Su función es la de favorecer la incorporación de glucosa de la sangre hacia las células.

Hidratos de carbono:

Azúcares

Almidones

Podemos dividir los hidratos de carbono en dos grupos, azúcares y almidones.

Azúcares

La glucosa, la fructosa, presentes en alimentos como la fruta, zumos de frutas, leche, yogur, dulces, bebidas azucaradas, chocolate y productos de bollería.

Almidones

Los almidones están presentes en los alimentos de harinas procesadas como la pasta, el arroz, la patata, legumbres, pan, cereales y bollería.

El abuso de alimentos ricos en carbohidratos o  azúcares trae como consecuencia que el páncreas se agote y produzca menos insulina y, en el peor de los casos, se produzca una resistencia a la insulina, fenómeno por el que, aún habiendo insulina, la glucosa no puede introducirse en la célula.

Todo esto provoca que el cuerpo no funcione adecuadamente por la falta de energía, tengamos sensación de fatiga, se reduzca la producción de insulina porque el páncreas está agotado y, finalmente, suban los niveles de glucosa en sangre, provocando el desarrollo  de la diabetes.

¿Pueden padecer diabetes tipo 2 los niños y niñas?

La diabetes tipo 2 aparece normalmente en edad adulta pero es cada vez más común en edades más tempranas e incluso en la infancia. Los niños y niñas de 10 años de edad o más que tienen sobrepeso y un familiar de primer grado diabético (madre o padre) deben pasar exámenes periódicos para detectar diabetes, incluso si no tienen síntomas.

¿Qué niños y niñas corren mayor peligro de tener diabetes de tipo 2?

Hay diversos factores que aumentan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en edades tempranas: