Nuevas esperanzas en la curación de la diabetes tipo 2

Recientes estudios abren una ventana de esperanza ya no solo para el tratamiento dietético de la diabetes tipo 2, algo que ya conocíamos, sino además para su curación.

La diabetes tipo 2 ha sido considerada tradicionalmente como una enfermedad crónica e incurable con un tratamiento centrado en la alimentación, los antidiabéticos orales y llegado el caso la administración periódica de insulina. Es más, en la mayor parte de los casos y una vez diagnosticado el paciente, este se enfrentaba a una escalada progresiva en el tratamiento, empezando siempre por el inexcusable cumplimiento de una serie de recomendaciones dietéticas, el uso de fármacos por vía oral para controlar su glucemia (antidiabéticos orales) y, si la enfermedad progresaba lo suficiente como para hacerlo preciso, el aporte de insulina. No había otra. Si hiciésemos una descripción gráfica de asunto, la diabetes podría ser comparable con el hecho de caer de manera más o menos descontrolada por una pendiente pronunciada en la que nunca se podría parar. Si acaso, todo lo más, reducir la velocidad y las consecuencias, cada vez con peor pronóstico, de los golpes que a buen seguro tendría esa caída. Es decir, a medida que se van ganando años con diabetes, aunque se controle, las expectativas sobre las complicaciones de salud no son nada halagüeñas.

Entre los condicionantes de esta patología, ya lo sabes, destacan por un lado la predisposición genética (que a día de hoy puede cuantificarse en cierta medida) y, por el otro, los estilos de vida más en especial la alimentación y el patrón de actividad física.