Obesidad y diabetes

La diabetes tipo 2 está muy ligada al sobrepeso y la obesidad.
El mantenimiento de un peso corporal estable y adecuado es un factor clave para evitar o retrasar el desarrollo de la diabetes.

Controlar el exceso de peso localizado en la zona abdominal es especialmente importante ya que puede incrementar la probabilidad de padecer en un futuro enfermedades como la diabetes y otras muchas alteraciones metabólicas.

Cuando una persona tiene sobrepeso u obesidad su cuerpo necesita más insulina para llevar la glucosa a las células que forman su tejido adiposo. La obesidad puede generar también resistencia a la insulina, fenómeno por el cual las células no responden a la insulina y la glucosa no puede entrar en ellas.

Lo que comes se convierte en energía para el cuerpo. Los carbohidratos o azúcares contenidos en los alimentos pasan al torrente sanguíneo y causan un incremento de los niveles de glucosa en la sangre. Cuando el nivel de glucosa en sangre es alto el páncreas libera insulina. La insulina es una hormona que permite disponer a las células del aporte necesario de glucosa para los procesos de síntesis de energía. Su función es la de favorecer la incorporación de glucosa de la sangre hacia las células.

Hidratos de carbono:

Azúcares

Almidones

Podemos divi