Pautas para dormir bien y reducir el riesgo a la diabetes tipo 2

El sueño, o más concretamente, la duración y calidad de éste, es uno de los factores de riesgo a la diabetes tipo 2. Dormir bien es fundamental para llevar una vida saludable y prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 2. ¿Cómo podemos mejorar nuestra calidad del sueño?

Los trastornos del sueño o dormir poco se asocian con un mayor riesgo de obesidad, trastornos metabólicos y diabetes tipo 2, entre otras patologías. Un estudio publicado por la Asociación Americana de Diabetes subraya la importancia de una duración de sueño apropiada para prevenir o retrasar del desarrollo de la diabetes tipo 2: “dormir entre 7 y 8 horas diarias reducía el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 y períodos cortos y muy largos de sueño estaban asociados a un aumento significativo del riesgo a la diabetes tipo 2”.

Dormir bien tiene un papel fundamental en la regulación del equilibrio energético.

Dormir bien ayuda al páncreas a regular los niveles de insulina. Durante el sueño el cerebro utiliza menos glucosa y la actividad nerviosa y muscular es menos activa. Como consecuencia el organismo requiere menos energía y se regula la secreción de la insulina que equilibra los niveles de glucosa en sangre.

Las personas con diabetes tipo 2 no tienen una buena calidad de sueño y sufren continuos despertares. Adquirir buenos hábitos y una correcta higiene del sueño ayudará a reducir el riesgo al desarrollo de la diabetes tipo 2 como a mejorar al control de la diabetes tipo 2.

Pautas para mejorar la calidad del sueño